La autora elegida para la realización de este trabajo es Samanta Schweblin. Una autora maravillosa, joven y con mucho potencial artístico. Tras haber visto distintas entrevistas sobre su vida, su trayectoria, su pasión y su estilo a la hora de escribir (sobre todo cuentos), entre otras cosas, me ha ido encantando cada vez la forma  que tiene de hacernos llegar sus obras, de despertarnos todo tipo de interés, ya sea por sus cuentos o novelas, o por su vida como autora. Además, Samanta Schweblin, es de esas autoras que escuchas y te quedas hiptonizado con cada palabra que dice, a pesar de su juventud, tiene mucho potencial artístico, el cual podemos apreciar tras leer sus maravillosas obras. Cabe destacar, que personalmente, esta autora, antes de la realización de este trabajo, era totalmente desconocida, y desde que desarrollé la búsqueda e investigación  sobre ella, con la visualización de entrevistas (qué además tiene muchísimas y en las que desarrolla y nos comunica datos fundamentales de su obra que resultan muy interesantes para conocer su manera de escribir y de contar), pensé sin duda, que no me había equivocado a la hora de seleccionarla, y así junto a ella y su gran potencial artístico poder cumplir el objetivo de este trabajo: rastrear todos los vasos comunicantes posibles del concepto paisaje, que puedan existir en sus cuentos, concretamente los seleccionados para este trabajo: Pájaros en la boca, Conservas, En la Estepa, Mis hijos y mis padres. Los tres primeros pertenecientes a su primer libro Pájaros en la boca y el último ubicado dentro de su libro Siete casas vacías.

Samanta Schweblind (Buenos Aires, 1978). Es una escritora argentina y una de las nuevas voces más sólidas de la narrativa hispanoamericana contemporánea.
Estudió Diseño de Imagen y Sonido de la Universidad de Buenos Aires. Con su primer cuento El núcleo del disturbio (2002) consiguió el primer premio del Fondo Nacional de las Artes. Posteriormente publico su segundo libro Pájaros en la boca (2009), y años más tarde aparece Un hombre sin suerte, el cual recibe el Premio Juan Rulfo. Además, le otorgan un Diploma al Mérito por su trayectoria como cuentista durante los años desde 2009 hasta 2013. No solo consigue todos estos reconocimientos, sino que la escritora recibe numerosos premios a lo largo de su trayectoria con su cuento Siete casas vacías. No solo se mueve en el género del cuento, sino que escribe también dos novelas, la primera denominada Distancia de rescate (2014), y con la que también recibe el Premio a la mejor novela publicada en EE.UU y el Premio Tigre Juan en 2015 por ser la mejor novela corta, y  su segunda novela llamada Kentukis (2014).
En su trayectoria de aprendizaje como escritora, Samanta asistió a numerosos talleres literarios, además de estudiar una carrera de Imagen y sonido como hemos dicho anteriormente. Todas y cada una de estas herramientas enriquecieron la narración de la autora. Aunque escribió algunas novelas, hay que destacar que su relación con los cuentos es única.  Por otro lado, Samanta Schewblin es una autora que, como afirma en una entrevista que hizo en su visita a Lima en 2016 , a la hora de escribir suele tener muy presente la visión del lector, pues en él busca lo que le puede faltar o sobrar a su obra.  Cabe destacar, que la autora siente interés por la escritura desde muy joven, sobre los 7 años ya le despertaba el gusto por escribir historias. Otra de las cosas que nos comenta en su entrevista es su visión y su opinión por los cuentos, pues esta cree que deben de ser lecturas que nos hagan disfrutar e incluso cuando se trata de cuentos terribles, puesto que, nosotros como lectores, debemos de sentir al leer un cuento que hacemos bien, que no estamos perdiendo nuestro tiempo sino por el contrario confiemos en el escritor del mismo. Los temas de los que suele escribir están relacionados como cosas situaciones puntuales, es decir, lo que le preocupa o busca en ese momento.

El concepto "paisaje"

El término paisaje recoge diversos significados fuera de la naturaleza, para así, aplicarse como paisaje urbano, rural, humano, político, etc. 
El paisaje, aparece con mucha frecuencia en las obras literarias, ya que es causa muchas veces de determinados sentimientos en los personajes o en el autor y es fruto de los sentimientos que estos pueden llegar a proyectar sobre él. 
Este concepto supone una visión sobre una parte de la naturaleza, y lo que percibe aquel que lo contempla, además, con la imaginación, puede adquirir rasgos infinitos, puesto que es un espacio abierto, es decir, los límites en él están limitados por la imaginación y la mirada humana, hasta donde lleguen estos, puede llegar el paisaje. 
Por otro lado, el paisaje es uno de los elementos más fundamentales en la literatura, puesto que le da perspectiva a la historia, realismo, muchas veces información, nos acerca a los personajes, al autor, a los mismos hechos, etc.. Es un elemento escencial en las novelas, en los cuentos, en todo el ámbito artístico, porque se trata de un elemento muy profundo. Podemos hablar del término  paisaje como naturaleza, como mundo urbano, mundo rural, no se trata simplemente delos jardines o esos lugares que solemos imaginarnos  a la hora de hablar de un paisaje, pues el concepto paisaje en una pintura, sí que puede ser lo que ves, ya sea un mar, un jardín, los pájaros, las montañas y en definitiva un conjunto de todo eso, pero en el caso de  la literatura, va más allá, ya que a pesar de que muchas veces no lo vemos, sino simplemente leemos y nos situamos en él a través de la imaginación, a pesar de eso, cada elemento y detalle en el mismo, tiene un significado diferente, tanto para los personajes como para el autor o como para la historia que se narra.  Muchas veces en principio no lo detectamos, leemos una obra, vemos en qué sitio o sitios transcurre y no somos consicientes de que el lugar, el mismo paisaje nos está dando una cierta información de carácter importante, ya bien para la definición de los personajes, de sus personalidades, de lo que les ocurre, o también muchas veces se trata de paisajes con los que los propios autores de las obras se sienten identificados, o tienen algún tipo de conexión.
En cuanto al paisaje en Samant Schweblin, la autora siempre que escribe lleva en mente a su tierra Argentina, mayoritariamente suele escribir sobre paisajes que ella misma pudo conocer o aunque sea ha pasado por delante de ellos. Para ella, Argentina sigue siendo su punto de partida para la escritura, ese mundo que imagina, que observa a la hora de escribir, y no importa lo lejos que este o el tiempo que haga que ya no recida en él.
Cabe destacar, que la autora, se centra más en lo que es el ambiente, el clima que tiene cada situación, que en el lugar, puesto que las atmósferas, el aire, son más globales que las locaciones. Samanta Schweblin, cree que los lugares, hay veces que pueden ser los protagonistas, pero si el cuento no logra tener esa definición clara del entorno, es mejor que los paisajes, el espacio, queden en manos de la historia, que sean abiertos y lo construyamos nosotros, los lectores, bajo nnuestra imaginación, mientras que la autora se centra en las acciones, personajes, objetos.

"Pájaros en la boca"

Podemos hablar del paisaje dentro de esta autora de distintas maneras, desde lo más extraño, fántastico, hasta lo más insignificante o simple. El primer cuento a comentar es Pájaros en la boca, en él, podemos observar en un primer momento elementos relacionados con el paisaje como los pájaros que se come la niña del cuento, hecho por el que ambos padres están muy preocupados, pues... ¿qué hija come pájaros?. El pájaro es un símbolo de la naturaleza, y además suele aparecer como metáfora que representa la libertad. A la niña le apasiona comer pájaros, y si no lo hace su estado de ánimo cambia totalmente, pues se siente angustiada, desanimada, como si no pudiese ser feliz, como si su libertad, la libertad de poder ser como quiere o como mejor se siente dependiera de comer pájaros. Este paisaje, aparece en este primer cuento de una manera extraña, dentro de un mundo fantástico, y además, aparece el concepto de paisaje simbolizado por el pájaro, el cual tiene un papel clave para el cuento, desde que empieza hasta que se termina. Es desagradable para sus padres, y para nosotros los lectores hacernos la idea de que alguien puede comer pájaros crudos y con huesos, pero posteriormente a lo largo del cuento ese concepto de "comer pájaros" lo vamos normalizando cada vez más, pues el espacio que envuelve este cuento, es decir, el pájaro, su jaula, la casa donde habita, todo ese conjunto de elementos de la naturaleza, del mundo cotidiano, tiene su significado, lo tiene para la niña, que se come los pájaros por algún motivo (aunque no lo sepamos), y lo tiene para nosotros, pues nunca pensaríamos que comer pájaros pudiese ser tan real como en este cuento, que este símbolo tan bonito de la naturaleza se convirtiese en algo tan desagradable. 
Sara, no come ningún tipo de alimento que no sean pájaros vivos, porque ahí es donde aparece lo anormal, en que están vivos. Podemos ver, como tanto su personalidad como sus actitudes son débiles, como sí solo ella supiese que es lo que le ocurre, el por qué tiene esa necesidad por alimentarse simplemente de pájaros. Este personaje, el de Sara lo podemos ver relacionado con esa naturaleza mediante el pájaro, un amor por la naturaleza, o mejor dicho una necesidad, pero no dentro de la teoría que tenemos nosotros de amor o necesidad por la naturaleza, en nuestro caso, tendríamos al pajarito en su jaula y lo cuidaríamos hasta el fin de sus días, pero en el caso de Sara, ella prefiere devorarlos a cada rato, porque eso es lo que le da vida, lo que la hace poder seguir, ya que desde el momento que su padre decide quitarle su alimento, los pájaros, el estado de ánimo de la niña cambia por completo de forma negativa.
 Además, podemos ver la aparición de hechos de carácter extraño que afectan a la vida cotidiana de los personajes, pues aunque en un primer momento se nos muestra un ambiente normal, con unos padres que están separados, unas situaciones totalmente comunes para cualquiera de nosotros, y estemos metidos en la lectura de un cuento con un paisaje totalmente peculiar, de repente se nos presenta a una niña guapa y joven comiendo criaturas vivas, y esto le da un giro dramático tanto al cuento, como al paisaje, al ambiente, a esa atmósfera que lo envuelve. Es interesante ver como estos personajes que en un primer momento tienen una vida cotidiana muy normal, ambientada en un entorno natural, de repente se empiezan a sentir afectados por ese hecho tan repugnante y a la vez tan fantástico, por ese problema que tiene su hija, pues pasamos de tener un espacio totalmente habitual, a tener un ambiente totalmente raro, tanto para los personajes, como para nosotros, los lectores, ya que se trata de un asunto que no suele formar parte de cualquier vida cotidiana. 

Me gustaría además, adjuntar      este  video, un cortometraje  realizado por los alumnos de la Facultad de Bellas Artes, de la Universidad Nacionarl de La Plata. "Sara" es una adaptación del cuento Pájaros en la boca, de Samanta Schweblin. Una interpretación que nos sirve de gran utilidad para imaginarnos la situación y los hechos de este cuento en su completa totalidad y así poder tener una mejor comprensión.

"Conservas"


Conservas, el siguiente cuento de Samanta Schweblin que vamos a analizar, narra la historia de una pareja que se prepara para la llegada de su primera hija (ella está embarazada de pocos meses), a la que van a llamar Teresita. En un primer momento hacen planes para su hija, reciben regalos de los familiares, los cuales están muy emocionados por la noticia. Posteriormente, a medida que el embarazo empieza a desarrollarse, que va avanzando, los sentimientos de tristeza y de angustia empiezan a formar parte de la protagonista. Desde ese momento, empieza a reflexionar sobre su embarazo y cree que llegó antes de tiempo, además de pensar en todo a lo que debe renunciar por ello. La relación de pareja está tensa, él llega cada vez más tarde a su casa y ella comienza a estar cada vez más insoportable. 
Si analizamos el paisaje y todos los elementos que pertenecientes a él, en este cuento el ambiente se desarrolla en un primer momento y en la mayoría del tiempo, en la casa de esta pareja, a la que también acuden los padres de estos cuando quieren llevarle los regalos o visitarlos para tocarle la barriguita y sentir a su futura nieta Teresita. Un espacio que se empieza a contagiar de sentimientos negativos como la tristeza, el miedo, es decir, un ambiente de carácter psicológico relacionado con las actitudes de estos personajes debido a la situación que están viviendo, y de la que ya no están tan de acuerdo con ella, sino por el contrario, empieza a despertarse la angustia, la incertidumbre y sobre todo, el miedo. 
En algunos cuentos, los autores suelen centrarse más en los sentimientos y emocione que ocurren en el interior de los personajes que en los entornos físicos donde se encuentran estos. Y esto mismo pasa en el caso de Conservas, pues podemos ver como tiene un enfoque más profundizado en relación con los sentimientos de los personajes, el ambiente que causan estos, que en el ambiente físico, es decir, en donde ocurre la história o la aparición de elementos típicos del paisaje y de la naturaleza.

"En la Estepa"

En la Estepa se narra una historia que podemos relacionar con el cuento que hemos analizado anteriormente: Conservas. En la estepa, se trata de una pareja que están desesperados por poder tener un hijo y han probado todos los remedios habidos y por haber pero nada les ha sido eficaz para conseguirlo. Y como hemos dicho anteriormente, aunque de una forma contraria, este cuento guarda relación con Conserva, ya que ambos tratan el tema de la maternidad, independientemente de que lo hagan de una forma muy diferente, pues uno va hacía delante y otro hacía detrás, es decir, la pareja de este último no quiere tener a ese hijo y en este caso, lo único que quieren y desean la pareja es que Ana, la narradora femenina de cuento, se quede embarazada.
 La vida cotidiana de esta pareja está formada por la monotonía y repetición a causa de la obsesión por tener un hijo. El espacio de este cuento es concretamente la Estepa, la cual se encuentra alejada de los pueblos, territorio perteneciente a Argentina (tierra natal de nuestra autora). La estepa es caracterizada por su aridez del suelo, además de sus arbustos secos y el frío del desierto.
 Este espacio, que como hemos dicho anteriormente, es rutinario, no se sale de la organización, es decir, de sus horarios, las prácticas, las compras, todas esas cosas que los personajes y protagonistas tienen como objetivo durante su día a día para así lograr lo que tanto desean. El único ambiente con el que estos se relacionan con el exterior y salen de lo apuntando, es cuando Pol viaja al pueblo para entregar su propagación científica sobre insectos y para comprar alimentos.
 Podemos ver como el paisaje, el cual podemos situar en la misma Estepa, la casa de la pareja, las rocas, las flores, la falta de humedad en el suelo, todo eso que conforma a la Estepa, pasa a ser el protagonista de esta historia, es el paisaje, lo que envuelve a esta historia y el que le da significado. 


«Oscurece tarde en la estepa, lo que no nos deja demasiado tiempo. Hay que tener todo preparado: las linternas, las redes. Pol limpia las cosas mientras espera a que se haga la hora. Eso de sacarles el polvo para ensuciarlas un segundo después le da cierta ritualidad al asunto, como si antes de empezar uno ya estuviera pensando en la forma de hacerlo cada vez mejor, revisando atentamente los últimos días para encontrar cualquier detalle que pueda corregirse, que nos lleve a ellos, o al menos a uno: el nuestro». (Schweblin 2012:170).

En algunos momentos  empezamos a pensar (o por lo menos a mí personalmente me ha pasado) que no se trata de tener un hijo, es decir, una vida humana, sino empezamos a pensar más en una vida animal, pues parece que estos salen de casería en vez de a poner a prueba su fertilidad, además citaremos algunos de los fragmentos en los que empezamos a tener confusión con lo que está pareja tramar, o quizás es una "trampa" de la misma autora, para que cada lector lo interprete a su manera. 

 «La indistinción de “aquello” que hay que atrapar entre los arbustos de la estepa y antes del amanecer opera en diferentes niveles: en el de una superficie corporal que oscila entre lo humano, lo animal, lo no humano, que alcanza por momentos a Pol, el cazador que “se convierte en una especie de animal de caza” (Schweblin 2012: 171); en el de la dimensión que fusiona lo real con lo onírico como cuando Ana, agotada, cabecea y sueña con cosas que le parecen fértiles; en el de la inscripción territorial: los de la estepa son “iguales a los de la ciudad, sólo que quizá más rústicos, más salvajes"» (Schweblin 2012: 171).



Por otro lado, aparece un segundo espacio, se trata de la pareja que conoce Pol al visitar el pueblo (única salida fuera de la rutina), estos son Arnol y Noel, una pareja que desde el primer momento encontramos extraña. El ambiente que se nos da en esta segunda parte es la cada de estos muchachos, la cual parece una vieja hostería de montaña. La visita a casa de Arnol y Noel tiene un fin, y es que los protagonistas se informen de como estos han podido tener a esa "criatura" así la llaman, como si se tratara de un animal de la naturaleza, en vez de un bebé, y es aquí otra confusión o trampa que nos pone nuestra autora, pues cada vez pensamos menos sí se trata de un bebé humano. Además, seguidamente tenemos otra conversación sobre la vida de la casería, refiriéndose a cómo es eso de tener un bebe, pues un rasgo de la naturaleza de las madres es el sentimiento anticipado de desesperación por cómo será, que hará, cómo dormirá, entre otras preguntas.
 Finalmente, los lectores nos enfrentamos a la develación de ese misterio, de ese bebé que Arnol y Noel dicen tener pero tanto escoden. Es entonces cuando Pol dice ir al baño para entrar a escondidas a la habitación de la "criatura", y lo que pretendíamos que fuese una develación visual se convierte en auditiva, afectada por caídas, ruidos de balas, gritos, muebles corridos, etc. 
El final de este cuento es totalmente desconcierto, después de lo sucedió Pol y Ana huyen bajo desesperación de esa casa, y cogen la ruta que los lleva a la estepa, una escena final de escape.
En la Estepa es uno de esos cuentos donde el paisaje se convierte en el significado y en la historia del mismo. Cada mínimo detalle de los elementos de este paisaje y de esa naturaleza, lleva consigo un enorme significado.




"Mariposas"

Mariposas, es uno de los relatos más breves de Samanta Schweblin. Narra la historia de un padre que espera a su hija a la salida del colegio, y junto a él otros padres que también esperan a sus hijos. De repente sale una mariposa de la puerta de la escuela. Esta, revolotea alrededor del padre protagonista, que sin querer, termina aprentándole las alas, condenándola así para siempre a que no pueda volver a volar. El protagonista, presionado por las miradas de otros padres, decide aplastarla para evitarle más sufrimiento. Momento después, un montón de mariposas salen de la puerta de la escuela, donde todos los padres esperaban a sus hijos. El final de este cuento insinua al lector que esos hijos que esperaban los padres terminan convirtiéndose en mariposas. 

«No alcanza a apartar el pie cuando advierte que algo extraño sucede. Mira hacia las puertas y, como si un viento repentino hubiese violado las cerraduras, estas se abren y cientos de mariposas de todos los colores y tamaños se abalanzan sobre los padres que esperan» (Samanta Schweblin).

Esta es la manera que utiliza la escritora de introducir lo extraordinario en una escena que parecía de lo más cotidiana. Pues, es entonces cuando nosotros, los lectores nos encontramos con la alternativa de poder llegar a plantearnos que aquella mariposa muerta puede haber sido la hija de ese padre protagonista, aunque no estamos seguros de lo que ocurre finalmente ni de que la transformación del humano en lepidóptero sea posible (aunque en los cuentos de Samanta Schweblin lo imposible casi siempre termina por parecernos posible), o que después de la salida de esas mariposas aparecieran los niños por la puerta de la escuela sin que el lector lo vaya a saber jamás y es entonces cuando nos aparece el sentimiento de incertidumbre e inquietud de querer tener una explicación que contenga más iformación o más claridad para entender los hechos.
 La naturaleza se encuentra presente de nuevo en este cuento, pues desde que leemos el título Mariposas ya nuestra imaginación viaja hacía el mundo animal, el paisaje, puesto que las mariposas son un símbolo de belleza en nuestra naturaleza y en la visión de los paisajistas, además de ser muy llamativas debido a su variedad de colores. 
El espacio en el que se encuentran tanto el protagonista, como los personajes secundarios de este cuento (los demás padres) se trata de un espacio cotidiano y de lo más normal: la escuela. Pero a pesar de su normalidad, los elementos naturales que caracterizan este relato hacen que ese espacio tan normalizado y tan cómun en nuestra vida cotidiana se convierta inmediatamente en algo extraño. Esa mariposa que mata Calderón pasa a ser la clave del relato, pues sin la aparición de ella, de este elemento tan típico para nuestra naturaleza, este relato no hubiese tenido sentido, pues el padre se empieza a ver afectado por la atmósfera en el momento en el que atrapa y mata a la mariposa y posteriormente entra en su pensamiento la posibilidad terrorífica de que ha podido matar a su hija, cuando ve salir de la puerta de la escuela una cantidad excesiva de mariposas en vez de niños. 
Al igual que "En la Estepa", podemos ver en esta obra un claro simbolismo hacía la fertilidad. Los hijos nacemos y enseguida empezamos como orugas a necesitar la protección de nuestros padres, hasta que llega el día que nos convertimos en mariposas y sentimos la necesidad de volar lejos. Pero algunos padres no pueden vivir pensando en que ese momento llegará en algún momento y es por ello que intentan cortar las alas a sus hijos, acabando así con sus sueños. Y si no seguimos nuestros sueños, estaremos como la mariposa de este cuento, muerta. 

"Mis padres y mis hijos"




Mis padres y mis hijos es el último cuento que vamos a analizar. Trata de un matrimonio separado (Javier y Marga) que, junto al nuevo novio de la mujer buscan a sus hijos desaparecidos. Aunque no son los únicos que no están, puesto que los abuelos de estos (los padres de Javier) tampoco se encuentran a la vista. La mujer entra en la desesperación al ver que sus hijos no se encuentran en ningún lado de la casa, ni si quiera en el enorme jardín. En la búsqueda se encuentran con la ropa de los niños tirada en el suelo y la angustia de Marga empeora.
Finalmente, sin saber que más hacer, decide llamar a la policía para que le ayuden a encontrar a sus hijos. Cuando llega la policía inician la búsqueda y al regresar sin rastro aún de los niños, por fin los encuentran. Están detrás de Charly (novio de Marga) junto con sus abuelos, se encuentran todos muy sonrientes, divirtiéndose, pero hay un detalle sorprendente, se encuentran todos desnudos, juegan sin ropa, niños y adultos, nietos y abuelos. La madre cada vez s enloquece más, ya que no lo ve normal, pero Javier le dice que no hable, que no diga ni una sola palabra, pues después de tanto tiempo puede observar a su padre tan feliz, y todavía algo mejor que eso, el anciano lo mira y lo reconoce.
Este relato habla de lo "aceptable" en nuestra vida cotidiana, la distinción entre los comportamientos malos o buenos, posibles e imposibles. Los personajes son interpretados de forma sincera y autentica, actúas con normalidad ante esas cosas que siempre tratamos de ocultar, es como si nos quitáramos esa máscara que tenemos puesta frente a los prejuicios de la vida social.
Mis padres y mis hijos nace de una imagen que la autora vio: un vidrio, una ventana en la que aparecen tetas viejas y nuevas, abuelos y nietos divirtiéndose en el mismo lugar con su cuerpo. Inventó esa imagen en lectura con es espacio auténtico e infantil que crean los niños y los viejos, donde lo único que de verdad importa es estar y pasarlo bien.
A diferencia de otros cuentos, en Mis padres y mis hijos y más concretamente en el libro completo Siete casas vacías no aparece lo fantástico, pero hay que destacar que igualmente ese clima extraño del que tanto hemos hablado sigue estando presente.
En este último libro de Samanta Schweblin, la atmósfera siniestra que habita en su escritura, se centra en la locura, las crisis personales, todos esos detalles íntimos que descolocan la realidad en el lado más oscuro e la experiencia humana.
A la hora de escribir este libro, la autora tenía muy presente la necesidad de libertad, de buscar algo nuevo, de poder conectar con cualquier persona y mostrar que la vida puede ser armónica. El personaje tiene la necesidad de salir fuera a experimentar qué es lo que se puede encontrar, buscar algo que le vuelva permitir respirar y obtener fuerzas para lograr lo que quiere hacer.
En Siete casas vacías, encontramos un desajuste que empaña esos comportamientos que, aunque cotidianos, nunca se desprenden de su faceta siniestra.

Conclusión

En definitiva, el término "paisaje", tanto interno como externo, individual o social, dentro de  Samanta Schweblin, se muestra como un espacio que juega dentro de su universo, con diversos elementos a los que caracteriza negativamente e incluso a algunos los expulsa de una cultura social - universal donde es habitual leerlos de una forma positiva, como por ejemplo, los animales (pájaros, mariposas...), los ambientes rurales (campos, ríos, praderas...). La autora lo que hace es utilizar un recurso de desnaturalización de los elementos haciendo que aquellos elementos a los que estamos acostumbrados aceptar positivamente, pasen a trasmitirnos un desconcierto, aumentar la angustia y multiplicar nuestros miedos.
Es en el paisaje, en el ambiente, en donde se encuentran los personajes y suceden las acciones que van a compartir los personajes y con ellos el lector a lo largo de la obra. El espacio dentro de los cuentos no se reduce a ser simplemente el marco donde ocurren los hechos, sino también sirve de atmósfera en donde su carácter en muchas ocasiones se impone por encima de los personajes y términa afectandolos. Además, el espacio también puede ser entendido como un personaje más del relato.
En definitiva, la presencia del paisaje en los cuentos y en general en el ámbito literario es de gran importancia, ya que no es solamente el marco narrativo, sino que puede ser un personaje, puede influir en estos, contagiarlos, angustiarlos, puede constribuir como generador de la trama, entre otras cosas. 

El paisaje es un término infinito y fundamental, lleno de significados, con el que podemos explorar y descubrir un nuevo mundo dentro de la literatura. 

Bibliografía consultada:

Entrevistas, reseñas y artículos para quienes leen con gusto. (s.f). Recuperado de http://www.leeporgusto.com/samanta-schweblin-la-literatura-vista-por-una-lectora-y-escritora/

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Carceller, A. (2015, junio 6). Samanta Schweblin: "El cuentista tiene una conciencia mucho más activa a la hora de escribir". Recuperado de https://losojosdehipatia.com.es/cultura/libros/samanta-schweblin-el-cuentista-tiene-una-conciencia-mucho-mas-activa-a-la-hora-de-escribir/

Samanta Schweblin: los códigos del género fantástico. (s.f). Recuperado 19 de mayo de 2020, de  https://relatosmagar.com/samanta-schweblin/

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Kaul Grünwald, G. (s.f). Tres interprete del paisaje hispanoamericano. Recuperado de http://www.cervantesvirtual.com/buscador/?q=paisaje+hispanoamericano